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viernes, junio 08, 2007

Mutis por el foro en la Asamblea...

Todos pudimos ver -puesto que fue mediante una brutal y castrocomunista cadena- cómo los representantes de los estudiantes que marcharon durante las dos últimas semanas por RCTV, tuvieron ayer jueves la oportunidad de exponer sus propuestas, críticas y demandas en la Asamblea Nacional y, sin embargo, no la aprovecharon.
Foto tomada de las imágenes transmitidas por TV

Leyeron su manifiesto e hicieron su efectista pero nada efectivo strip-tease, escucharon una de las intervenciones de los estudiantes de ideología bolivariana, y se excusaron de no seguir el debate porque, según ellos, la Asamblea no era el sitio idóneo para debatir, si no la calle. Entonces, se retiraron llevando a cabo lo que en jerga teatral se llama un mutis por el foro.

He intentado analizar esa actitud y se me han venido varios pensamientos a la cabeza:

Falta de argumentos. Como se ha señalado en alguno de los discursos que pronunciaron los estudiantes bolivarianos, y en algunos blogs, la persona que tiene argumentos para debatir, debate en cualquier circunstancia y lugar. La persona que verdaderamente cree en lo que defiende, se crece ante la adversidad, y si está rodeado de un ambiente hostil o contrario a su modo de pensar, es cuando mejor argumenta. Apuesto lo que sea a que Héctor, Andreína o cualquiera de los estudiantes que hablaron después de la desbandada estudiantil opositora, habrían sido dignos partícipes en un debate organizado en la casa de Marcel Granier, rodeados de todos los accionistas y trabajadores de RCTV. Y seguro que lo habrían ganado.

Arrogancia. La actitud de los estudiantes, al negar la validez de la Asamblea como lugar para el debate, fue de una profunda arrogancia. Una arrogancia no dirigida hacia los miembros de la Asamblea, el gobierno o sus partidarios: si no una altiva arrogancia arrojada a las caras de todos los venezolanos que quisieran conocer su mensaje. Imagínense la cara de un habitante del interior venezolano, bien lejos de una zona urbana o una universidad privada, ante la oportunidad de conocer el mensaje de esos estudiantes que llevan dos semanas protestando, y que llegado el momento les espetan: "no, ahorita no, el lugar para debatir es en las universidades". Por esta arrogancia de malcriado, se privaron de hacer llegar su mensaje a lugares a los que los estudiantes de centros privados no llegan pero la televisión sí, y probables receptores de su mensaje se habrán sentido ofendidos por su desplante, desplante que no fue a la Asamblea, insisto: fue a todos los venezolanos que quisieran escuchar la propuesta que se supone tenían por ofrecer.

Error en el "público" objetivo. Si dividimos a los venezolanos, políticamente hablando, en cuatro grupos, tendremos a venezolanos que siguen al gobierno revolucionario a como dé lugar, otros que razonan el apoyo que le brindan, venezolanos que argumentan el por qué lo adversan, y finalmente quienes lo adversan a como dé lugar. Por muchas franelas rojas que se sacaran los estudiantes, ningún partidario del proceso iba a cambiar de parecer por un gesto tan infantil y vacío de contenido. Pero más importante, opositores que argumentan de forma razonada contra el gobierno bolivariano... ¡tampoco! La estrategia opositora ha sido la de siempre: dirigirse a su público más fiel, el que sigue a Globovisión allá donde éste indique, despreciando la nada desdeñable masa opositora que busca una alternativa que merezca la pena apoyar. En lugar de atraer a potenciales activistas opositores con una propuesta novedosa, argumentada y adulta ¡los espantaron con su inmadurez! No hay más que darse una vuelta por algunos blogs opositores, para refrendar lo que expongo.Foto tomada de Wikipedia

Marketing en lugar de política. La sociedad venezolana se ha politizado enormemente en todos estos años. Es normal escuchar a gente de todos los niveles culturales argumentar y debatir sobre las plusvalías, Adam Smith, Marx, el liberalismo, el socialismo: política al fin y al cabo. Negar esta realidad es estar ciego. Y enfrentarla con estrategias basadas en esa ceguera, un suicidio. La táctica de hacerse pasar por un movimiento "no político" como supuesta prueba de frescura y honestidad puede servir en países donde el liberalismo (que es básicamente la sustitución de las ideologías por el mercado) reina plácidamente: nunca en Venezuela. Otpor, la experiencia serbia del año 2000 de la que espero escribir algo pronto, no es trasladable a la Venezuela actual, por innumerables motivos. Además, lo de las franelas ya lo habíamos visto: durante la campaña electoral del 2006, y si no les funcionó entonces, ¿por qué iba a hacerlo ahora?

Repetición de "eslóganes" huecos. No sé si la performance del jueves fue o no diseñada por cierta empresa publicitaria, pero desde luego que lo parece. Otra vez se dirigen a su público más fiel: y limitarte a "tu" público cuando eres minoría es un error básico. En estas dos semanas los estudiantes opositores se han agarrado a una desesperada defensa de cuestiones que todos apoyamos, pero que no todos creemos que estén en peligro. He ahí la clave. Foto tomada de El MundoHermosos conceptos como "libertad", "libertad de expresión", "derechos civiles" (por cierto, Martin Luther King se debe de estar removiendo en su tumba al ver cómo son manipulados estos conceptos por los que vivió y murió) son enarbolados por estos estudiantes, como anzuelo para atraer partidarios, porque ¿quién no quiere que esos derechos se respeten? El punto es otro... ¿realmente estos derechos no se están respetando? Es como si este sector del estudiantado, para abanderar sus luchas, se abrazara a lemas del tipo "Estudiantes contra el racismo" o "Estudiantes por la defensa de las ballenas". Todo el mundo instintivamente apoyaría esas causas, porque son muy nobles, pero al poco se preguntarían: "Un momento, ¿es que acaso este gobierno promueve el racismo o la caza de ballenas?". Al no encontrar respuesta afirmativa a estos interrogantes, los que empezaron siguiendo estos lemas se retirarían, al ver lo absurdo y hueco de los mismos, en un contexto en el que carecen de todo sentido.

Excusas infantiles. Como dije antes, las condiciones para el debate están dadas siempre que haya convicciones y argumentos. El hecho de que el evento en la Asamblea fuera transmitido en cadena nacional era el mejor garante de que no habría trampa posible: cualquier intento de las autoridades de la Asamblea por retirarles la palabra, censurarlos o reducirles su tiempo de exposición hubiera quedado en evidencia ante todo el país. Por otro lado, según las globotesis, los miembros de la Asamblea son chaburros tarados y los estudiantes bolivarianos también. ¿No era según su propio punto de vista una ocasión única para mostrar a toda Venezuela la "ignorancia y oscurantismo chavista" frente al "conocimiento y clarividencia opositor", transmitido en directo por todos los canales de TV y frecuencias de radio?

Oportunidad Histórica. Oportunidad histórica la que desperdiciaron con su estampida. Estaría bien que los estudiantes venezolanos que se manifiestan desde hace dos semanas hablaran con los estudiantes colombianos que se manifiestan contra la privatización universitaria en el hermano país, desde hace meses. Quizá comparando la "represión" de aquí con la Represión de allá, la "libertad" de allá con la Libertad de aquí, empezaran a apreciar las oportunidades que ofrece el gobierno bolivariano a los estudiantes venezolanos, en contraposición a las que les niega el paragabinete de Álvaro Uribe a los colombianos.

¿Y ahora qué? ¿Cuál será su estrategia a seguir después de ese himno a la autocensura? ¿Solicitar una entrevista con Hugo Chávez y cuando les sea concedida limitarse a sentarse enfrente de él con tirro en la boca mientras se desvisten en cadena nacional otra vez? ¿Pararse frente a los conductores cuando los semáforos estén en rojo? ¿Así piensan paralizar el país o mover conciencias? Muchos estudiantes que los apoyaron durante estos días se habrán sentido frustrados y defraudados ante el ridículo show del jueves. Los estudiantes que dudaban si apoyar o no las movilizaciones preferirán ahora acudir a clases de gym-jazz o arameo clásico en su tiempo libre, que son mucho más provechosas para ellos y para el país que el triste espectáculo ofrecido por sus dizque "representantes".Foto tomada de Iarnoticias.com

Una mezcla de arrogancia, errores de estrategia, tácticas de marketing tan ineficaces como el "Atrévete" Rosalino que ya nadie recuerda, ausencia de argumentos para el debate, excusas infantiles, repeticiones mántricas sin contenido y desprecio de oportunidades inmejorables para dar a conocer sus propuestas, es lo que este movimiento estudiantil opositor (que no representa a todos los estudiantes, ni siquiera a todos los estudiantes de oposición) ofreció este jueves, como "broche de oro" (sic) a sus dos semanas de movilización. Desde el terrible suicidio en masa de Guyana no se veía una inmolación colectiva tan devastadora y sin sentido.

Mientras tanto, la mayoría de venezolanos (oficialistas u opositores) sigue esperando que llegue la dirigencia opositora que Venezuela necesita.

miércoles, junio 06, 2007

Los estudiantes en TVES... ¿por qué no?

La siguiente reflexión viene dada por varios elementos en particular:

a) Aunque los estudiantes que están manifestándose desde el 28 de Mayo argumentan que con el fin de la concesión a RCTV se les ha arrebatado su derecho a expresarse, yo pregunto: ¿cuántos programas en la cadena de Marcel Granier estaban dedicados a conocer la opinión de los estudiantes, de instituciones públicas o privadas, de los universitarios de Venezuela? Humildemente creo que menos que uno y no más de cero.

b) TVES ha nacido autoproclamándose como una televisora plural.

c) Aunque no dispongo de la fuente original, he leído por ahí que en Venezuela existen unos dos millones de estudiantes universitarios. ¡Dos millones! (aunque fueran menos siguen siendo muchos).

El lunes participé en los últimos minutos del podcast de los lunes organizado por Yosmary, y propuse a esos estudiantes que, en lugar de defender el regreso de los muertos vivientes (RCTV), una cadena que no les daba ni el 10% del espacio que los canales oficialistas prestan a los estudiantes bolivarianos, se centren en exigir a TVES que les otorgue un espacio en su programación. Minutos después, visité el blog de Álex y allí vi un comentario de Reiberto en el mismo sentido (por cierto, Rei, a ver cuándo abres un blog propio, tienes argumentos y sensatez de sobra para hacerlo), comentario que reproduzco a continuación:

Yo les haría una propuesta a los estudiantes que sinceramente reclaman espacios de expresión y de denuncia (que entiendo es lo que debe estar detrás del hecho de que salga un canal como RCTV marcadamente anti gobierno): Reclámenle como punto de honor a TVES tener un espacio totalmente autónomo en su programación, producido por los estudiantes y en donde puedan realizar todas las denuncias y programas especiales sobre los problemas del país. Cumpliendo por supuesto la Ley Resorte. Pídanle dos horas al día, o tres tardes a la semana, o un programa diario. Cualquier figura. Pero algo que no pueda negar una televisora de servicio público al estudiantado para decir libremente sus palabras.

Si existe un estudiantado serio, constructivo y combativo esta sería una propuesta muy lógica y contundente cuya obtención sería un logro innegable.”

Me entusiasmó que hubiera más personas con la misma idea, que me parece muy positiva para todos los factores políticos y sociales del país. Rápidamente descarté la opción de dos programas, uno para estudiantes anti y otros para estudiantes pro gobierno. Dos programas separados y diferenciados harían un poco lo de siempre: que unos vieran uno y los otros el otro. Sería desperdiciar una oportunidad única de hacer del debate un punto de encuentro o de desencuetro, como se quiera, pero de comunicación al fin y al cabo.

Un espacio donde los estudiantes puedan quejarse de los problemas de sus centros de estudio, de dar a conocer sus proyectos, mostrar sus creaciones (científicas, artísticas, audiovisuales...) sus sueños e ilusiones, un espacio donde estudiantes de diferentes opiniones sociales o políticas puedan debatir sobre temas de actualidad (como dice Reiberto, todo dentro del respeto a la Ley Resorte). Repartiendo el espacio del programa entre todas y cada una de las universidades del país, que tendrían su oportunidad de manera rotativa y en igualdad de oportunidades, mezclándose universidades políticamente enfrentadas cuando así fuera necesario, por la temática del programa.

¿Problemas? Habrá factores que se opongan (dentro del oficialismo) y otros que se nieguen a participar (desde la oposición) pero sin duda si se empieza con quienes quieran participar -en mi opinión una mayoría- los factores dubitativos acabarán uniéndose... o quedándose sin voz por voluntad propia. Otra pregunta, ¿quién moderará y seleccionará contenidos? Creo que la respuesta sólo puede ser una: representantes universitarios (estudiantes, no rectores ni profesorado) elegidos por los propios universitarios para defender la voz y participación de cada universidad en el programa. Otro problema sería que las posiciones opositoras se quejarían de la mayor presencia de universidades bolivarianas o públicas, que (creo) son la mayoría del estudiantado. Creo que lo lógico es que la representación sea proporcional al número de estudiantes y/o centros de estudio... ¡porque así es la democracia!

¿Y qué más democrático que un programa así?

En principio esto es sólo una idea, pero creo que por algo se empieza... ¿ustedes qué opinan?