domingo, diciembre 30, 2007

Comentarios sobre el Bolívar Fuerte

Este 1 de Enero de 2008 Venezuela estrena moneda, el Bolívar Fuerte, que no es más que una denominación temporal para una reconversión monetaria. Para los extranjeros que visitan este blog (o para los venezolanos despistados), a partir del martes tendremos que:

1.000 bolívares (actuales) = 1 bolívar fuerte.

Con esto se reduce el rango monetario, que en Venezuela es muy elevado (el más elevado de Sudamérica), lo que hace que se hable de números estratosféricos en cosas que no necesitan tener esas magnitudes. Por ejemplo, para viajar en el metro de Caracas, uno tiene que desembolsar 500 bolívares. No parece tanto, ¿verdad? Lo que ocurre es que nos hemos acostumbrado. Por eso tampoco nos parece absurdo hablar de un carro de 30 millones.

Sin embargo, por poner un ejemplo, en Europa (que se maneja el euro), para viajar en metro uno sólo tiene que desembolsar poco más de un (1) euro, y un carro nuevo ronda, según el modelo, los 10.000 euros.

Dicho de otro modo, con 10.000 monedas locales en Europa me compro un carro, mientras que con 10.000 monedas locales en Venezuela, hago 20 viajes en metro. ¿Quiere esto decir que por este motivo la moneda europea es mejor? No, eso no es indicativo de calidad, simplemente se maneja un rango más cómodo (con una moneda local en Europa viajo en metro, con una moneda local en Venezuela no hago nada, tengo que juntar mínimo 100, encima para comprar un caramelo, y de dudosa calidad).

OJO: El rango monetario no dice NADA sobre la salud económica de un país, aunque en el caso del euro-bolívar pueda parecerlo. ¿No me creen? Ahí va un ejemplo bien fácil: comparar la moneda peruana con la chilena.

-Con unos diez soles peruanos, uno almuerza pollo con papas (e Inca-Cola para beber) en Lima.
-Con diez pesos chilenos, uno no aspira, en Santiago, ni al hueso roído que dejó el comensal limeño olvidado en su plato (con suerte, usted almorzará en el país de Bachelet, en un antro, con unos 6.000 pesos chilenos).

Nadie en su sano juicio diría que la macroeconomía global peruana marcha mejor que la chilena, y sin embargo usted puede hacer mucho más con diez monedas peruanas que con diez chilenas, en sus respectivos países: demostrado que el rango monetario no es signo de salud económica.

Tampoco el rango monetario nos dice que las cosas sean más baratas o caras: del mismo modo que un carro en Europa cuesta "sólo" 10.000 euros, el sueldo mínimo ronda sólo (ahora sin comillas) los 600 euros. ¿A que ya el carro no parece tan regalado?

El rango lo que hace es facilitar las operaciones monetarias: dentro de poco, dejaremos de contar por miles en el mercado del barrio, por millones en el crédito para un carro, por millardos al leer sobre presupuestos de obras, etc., para pasar a hablar de unidades en el mercado, miles en el carro, y millones en el presupuesto. ¡Mucho más cómodo, y en concordancia con la mayoría de países de nuestro entorno (manejaremos un rango monetario similar al de Perú, Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil...)!

He escuchado dos matrices principales de opinión al respecto de la reconversión (estupideces he escuchado bastantes más, pero no me detendré en ellas). Una, que habrá inflación; dos, que la gente se va a confundir.

Cuando la mayoría de los países de la Unión Europea cambiaron su moneda de la que tuvieran históricamente (marcos alemanes, francos franceses, liras italianas, pesetas españolas...) al euro, yo vivía por aquellas latitudes, de modo que tengo algo de experiencia en cambios de moneda, experiencia que quería compartir aquí.

Inflación habrá, sí, más que nada en las pequeñas cosas, el marrón o el guayoyo que tomamos cada mañana, los productos que venden buhoneros y trabajadores informales, porque la gente aprovecha el cambio para hacer "ajustes" motu propio. Claro, esos ajustes vienen disimulados por el redondeo, y en el caso de Venezuela, éste no debería ser excusa, porque, valga la redundancia, es un redondeo muy "redondo" (quitar tres ceros).

En España, por ejemplo, la equivalencia al entrar al euro fue esta aberración matemática:

1 euro = 166 pesetas.

Sí, nunca se vendieron tantas calculadoras como entonces. Esta equivalencia tan molesta hacía que los cálculos fueran más complejos y la gente mentalemnte tomara, por comodidad unos y abuso los otros, la barbaridad de:

1 euro = 100 pesetas.

Por ejemplo, el café, que por el momento del cambio costaba 100 pesetas, por el desvergonzado redondeo de muchas cafeterías, pasó mágicamente a costar un euro exacto (1,00 euros), es decir 166 pesetas: un repunte del ¡¡66%!!, de la noche a la mañana. La gente, mental y visualmente, relacionaba 100 pesetas con 1,00 euros y se dejaba engañar con facilidad.

Aquí esa posibilidad de latrocinio diario se reduce, porque la matemática es menos fácil de tergiversar. Si un marrón cuesta 2.000 bolívares hoy, el martes costará 2 bolívares fuertes (tres ceros menos). La equivalencia matemática y visual (de 2.000 pasamos a dos con cero céntimos, es decir 2,00) es mucho mayor que en el caso del euro. Si nuestro mesonero habitual intenta engañarnos, y pretende cobrarnos 3 bolívares fuertes por ese marrón, tendremos todo el derecho a sentirnos insultados, y lanzárselo a la cara.

En suma, el redondeo en el caso del euro repuntó la inflación, algo que aquí también pasará, pero previsiblemente en menor grado. Si hay aumento inflacionario, será en gran medida por otros factores, no tanto por la reconversión.

El otro día, en Globovisión (cómo no) escuché cómo los perpetradores de Aló Ciudadano advertían de lo "confusa" que estaba la gente con la reconversión. ¡Por favor! Siempre insultando a venezolanas y venezolanos, no se cansan. Ellos creen que portugueses, españoles, italianos, franceses, alemanes y demás pudieron adaptarse al euro (con operaciones matemáticamente infinitamente más endiabladas: 1 euro = 166 pesetas, 1 euro = 6.56 francos, 1 euro = 13,76 chelines, etc.) pero que por contra los venezolanos van a entrar en crisis cuando tengan que enfrentar algo tan críptico e inaccesible como 1 bolívar fuerte = 1.000 bolívares actuales.

Lo de siempre, la línea editorial globovisiva: los europeos son bellos, trabajadores e inteligentes; los sudamericanos feos, flojos y tarados.

Las campañas para dar a conocer el euro no fueron ni más ni menos intensas que las del Bolívar Fuerte, mal que le pese a Globovisión, que desearían ver al país ardiendo en medio de una guerra civil el miércoles, con motivo de la confusión creada por la reconversión monetaria. Confusión habrá, siempre la hay ante cualquier cambio, pero comparada con la que hubo en Europa, será mínima.

Venezuela tendrá en dos días una nueva moneda más cómoda de manejar, con un rango numérico similar al de países de nuestro entorno y al de monedas de renombre internacional (como el dólar, el euro y la libra esterlina, que serán equivalentes, de modo aproximado, a 2, 3 y 4 bolívares fuertes respectivamente).

¡Bienvenido el año y la moneda nueva!

3 comentarios:

Yosmary dijo...

Hola mi camarada y Amigo Okrim!

Bueno el comentario, no, excelente! Ppero... la imagen no se ve.
Yo me he tomado un descansito de las noticias, y esa onda me han enviado un meme en el que porsupuesto te mandé para que también lo realices. Metas para el 2008

Feliz Año 2008 junto a tus familiares, mucha salud sobre todas las cosas, espero que este año emprendamos nuevas cosas juntos y nos de más tiempo de seguir blogueando con nuestras verdades.

Un Abrazo inmenso!

Day dijo...

CiberAmigo Okrim:

He visto la FELICIDAD y me ha dicho que iba a tu casa. Le he pedido que llevase tambien a la SALUD y al AMOR. Tratalos bien, van de mi parte.

Feliz Año 2008.

besito.

Anónimo dijo...

buenas^^ soy una chica de españa, y justo me estaba informando sobre la equivalencia del euro al bolivar, y leia lo que decias del euro...y totalmnt cierto... todavia me acuerdo cuando pedía exactamnt un café y me decian un euro (que ahora cuesta 1,25 - 1,35 deppende donde claro), y me quedaba mirando al camarero, diciendo: me estas robando?. Son los grandes inventos de los paises para tener una excusa y subir los precios....

un saludo^^
Arantza