sábado, febrero 17, 2007

Un premio a la obediencia

Leo en la prensa de Internet la noticia de la muerte de Maurice Papon, quien facilitó el trabajo de los nazis durante la segunda guerra mundial en Burdeos, Francia. En su puesto dentro del gobierno colaboracionista francés, ordenó el arresto de 1.690 judíos, más de 200 niños entre ellos, que fueron deportados a Auschwitz, donde la mayoría fueron asesinados.

Lo llamativo del caso no es tanto su participación activa durante el Holocausto, si no los puestos que desempeñó, con importancia creciente, al finalizar el conflicto. Prepárense porque remueve el estómago.

-Varias alcaldías y prefecturas, entre ellas en Córcega y Argelia (1956-58), entonces colonia francesa. Nada más lógico que premiar su cobardía y cipayismo con puestos clave, como representante de la voluntad del pueblo francés.

-Jefe de la policía de ¡¡París!! entre 1958 y 1967. Un sujeto que colaboró con una potencia genocida e invasora, años después es recompensado con el puesto de mando de quienes deben asegurar la ley y el orden en la capital del país invadido.

-¡¡¡¡Ministro!!!! de presupuestos entre 1978 y 1981. El colaborador, el deportador, el hombre que los nazis describieron como de gran "eficiencia y confiabilidad", es nombrado parte del gabinete del gobierno del país invadido por una potencia extranjera con la que departió amistosamente, intercambiando halagos y palmadas en la espalda.

Fue entonces, al terminar ese mandato 'del pueblo', cuando empezaron a arreciar las denuncias de algunos cazanazis contra él. La Justicia, por llamarla de algún modo, asustada por la importancia de Maurice Papon, premiado una y otra vez por la adminsitración francesa, actuó con toda la lentitud posible y el proceso llevó dieciséis años. Fue condenado, pero por su edad (el veredicto llegó cuando rozaba los noventa años), pasó muy poco tiempo en reclusión, y falleció como hombre libre.

Original como todos sus compañeros de exterminio, se aferró a la excusa de "yo sólo cumplía órdenes". Pero hubo otra gente que no cumplió órdenes, personas que no obedecieron. Personas que fueron perseguidas, expulsadas, exiliadas o asesinadas por otros que sí obedecieron. Por personas obedientes como Maurice Papon.

Mientras que muchos franceses recibieron como agradecimiento sólo flores en sus tumbas, sus perseguidores y asesinos fueron premiados con jefaturas policiales y ministerios.

Es por este tipo de cosas que cuando escribo 'primer mundo', lo hago siempre entre comillas.

3 comentarios:

Joan dijo...

individuos como ese hay a patadas en europa. Durante los años 80 en Catalunya hubo alcaldes "democráticos" que habían pertenecido al regimen fascista de Franco. A pesar de sus antcedentes consiguieron puestos importantes políticos en democracia. La gente parece no querer saber su historia o a veces la ignorancia les puede.

miriño dijo...

uffff....

El hasta hace bien poco presidente de la Xunta de Galicia, el ex-alcalde de un pueblo al lado del mío...

Hay un mogollón de gente que pertenecía al 'régmimen' (franquista)... y ha tenido cargos políticos democráticos...

Pero bueno... Pensemos que Fraga ha construído un partido político democrático donde ha acogido a toda la ultraderecha española y se la ha "llevado" a la democracia. De alguna forma ha parado los brotes de extrema derecha y, hasta ahora, no hemos tenido un partido de extrema derecha.

No es que defienda a estos personajes... no, para nada... pero es mejor que estén dentro de la democracia, aunque solo sea para disimular...

Okrim Al Qasal dijo...

Creo que estos oscuros personajes son de los que siempre caen de pie, de los que se arriman al sol que más alumbra, etc.

Lo mismo les da estar en democracia, en dictadura de izquierdas o de derechas: lo que quieren es su cuota de poder. Y tristemente, casi siempre la alcanzan.

¡Saludos a los dos!